En jornadas marcadas por la humedad, no solo se vuelve incómodo el ambiente: también aparecen problemas como olor a encierro, aparición de moho y ropa que no termina de secar. Sin necesidad de grandes gastos, existen soluciones simples y efectivas, según pudo armar la Agencia Noticias Argentinas, que se pueden aplicar con elementos que hay en casa.
Absorbentes naturales, aliados clave Uno de los recursos más utilizados es el bicarbonato de sodio. Si no corre viento, se puede complementar con ventiladores para generar circulación.
Deshumidificadores caseros Una alternativa económica es armar un deshumidificador con un frasco, tela y elementos absorbentes como arroz o sal. Lo mismo ocurre con la sal gruesa o el arroz, que cumplen una función similar en placares, cajones o rincones poco ventilados.
Carbón y tiza para espacios cerrados El carbón vegetal es un potente deshumidificador natural. Si no hay alternativa, es clave ventilar bien el espacio.
Plantas que regulan la humedad Algunas plantas de interior pueden ayudar a equilibrar el ambiente, absorbiendo parte de la humedad. Este tipo de solución casera puede colocarse en baños, cocinas o habitaciones con poca ventilación.
Aromas que ayudan Algunos aceites esenciales, como el de árbol de té o lavanda, no solo aportan un aroma agradable, sino que también ayudan a combatir la proliferación de hongos y bacterias en ambientes húmedos.
Evitar secar ropa en interiores Siempre que sea posible, se recomienda no secar ropa dentro de la casa, ya que esto incrementa notablemente la humedad ambiente. Además, aportan frescura y mejoran la calidad del aire.
Colocar pequeños recipientes en distintos ambientes ayuda a absorber la humedad y neutralizar olores. Puede colocarse en bolsitas dentro de armarios o zapateros.